¿Cuando ha sido la última vez que has tomado ese libro de la estantería y le has echado un vistazo? ¿Porqué habría de hacerlo? Eso me robaría tiempo para ponerme al día con las novedades que ofrece el panorama editorial. Pero como no es el caso puedo darme el capricho y disfrutar de esas lecturas que me han acompañado durante todos estos años. Me gusta releer mis juegos de rol. Sin ninguna intención aparente, por el mero disfrute de sostener ese libro entre mis manos, pasar sus páginas, leer este o aquel párrafo. No estoy repasando un reglamento, tampoco busco inspiración para una nueva aventura. Podría escribir sobre la experiencia de quedarme pasmado frente a la estantería pero quizás fuese un poco demasiado. Eso sí, es una buena manera de practicar la meditación, una buena disculpa para justificar una conducta tan poco apropiada. Porque el sistema ha decidido por nosotros lo que es productivo y lo que no y repasando esa lista exhaustiva de lo que es correcto y lo que no he term...