Entrevista a nuestra mesa: Madalena
Madalena es un afamado comerciante de lana merina en los puertos de Catán y aficionado a los juegos de rol en sus ratos libres. Hemos compartido innumerables mesas y aventuras tanto en esta como en otras vidas durante los últimos … ¿Treinta años?
Los juegos de rol tienen ese algo especial que te hacen entablar amistades en quince minutos y este es un ejemplo palpable.
Acercaos sin miedo, vamos a ver que se cuenta:
¿Cómo te metiste en este lío?
Pues empecé a jugar a rol con un vecino de mis abuelos de Astorga con el que jugábamos mi primo y yo a Hero Quest. Un día montó una partida de El señor de los anillos, y le dimos otra vuelta a las partidas de Hero Quest.
¿Qué te aportan los juegos de rol?
La base para mí, es la misma desde que empecé, que es juntarse con los amigos y disfrutar de una buena historia, de las aventuras, reirte, y hasta pasar miedo. Una partida es como ver una serie o una película pero que se vive de una manera más intensa porque participas en la historia.
Como para mucha gente el tipo de música, el equipo de fútbol, en mi caso y creo que en general para nosotros, que nos llamamos irmandinhos, es parte de tu seña de identidad.
¿Cómo describirías el tipo de experiencia de juego que más te llena?
Disfruto más las temáticas de espada y brujería o medievales, y en su versión más cruda. Yo creo que por eso también me gusta La llamada de Cthulhu. Pero cualquier ambientación en la que me logre meter, me parece cojonuda.
Me gusta la sensación de peligro y tener que recalcular el plan. Una tensa escena de enfrentamiento o una persecución.
¿Qué diferencia aprecias entre aquel rol que jugábamos en los 90 y al que le damos hoy en día?
Pues me imagino que los desarrollos de las partidas están más elaborados, porque nos aburriríamos de seguir haciendo lo mismo, pero mi sensación es parecida.
Las mecánicas de los juegos han evolucionado, se han depurado y prima más el ritmo y la historia que las reglas, eso me parece un avance. Aunque me gusta que haya un soporte para que la historia tenga sentido y los personajes no sean todopoderosos.
Estuviste involucrado en la fundación del Club de rol @s Irmandinh@s en Vigo y en la organización de diversas jornadas de juegos de rol durante aquella época ¿Qué nos podrías contar de ese periodo?
Fue un momento muy particular para el rol porque no hacía tanto que habían llegado los primeros juegos de rol a España, y fuimos como una segunda generación, de esa primera que había ido dejando de jugar tanto. En el mejor momento de @s irmandinh@s, salvo error, éramos el club más grande de Pontevedra, por que Aclujurvi, Tuatha de Danan y los chicos de Baiona (perdón por no acordarme del nombre de su club) habían ido perdiendo tirón.
Me parecía muy divertido organizar eventos, en el club mientras tuvimos la opción en la asociación de vecinos Val do Fragoso, o en la universidad con las Xornadas Universitarias de Rol que con el presupuesto que conseguíamos se podían hacer cosas muy chulas.
Pero como le pasó a la primera generación, fuimos dispersándonos y teniendo menos tiempo para poder organizar partidas y con ello todo lo demás. Hasta que las videollamadas solucionaron el primer problema.
¿Que aportó aquel asociacionismo a la divulgación de la afición? ¿Crees que sigue siendo relevante a día de hoy?
No estoy nada metido en cómo funcionan los clubes hoy en día, pero te diría que sí. Si tienes un grupo y puedes jugar partidas, genial, pero un asociación da la oportunidad de empezar con la afición, conocer gente, juegos, otras formas de entender las partidas…
Uno de tus juegos preferidos ha sido Aquelarre ¿Qué tiene de especial ese juego?
Combina dos cosas que me encantan, medievo y realismo (entiéndase realismo con licencias). La sensación de que te puedas morir por pasar frío, me parece que hace más intenso todo lo demás.
¿Cómo se lo venderías a una persona que no sepa de su existencia?
Me parece difícil que a alguien que no le llame la ambientación, disfrute del juego. De la misma manera que le puede pasar a Star Wars o El señor de los anillos. Es habitual que la gente sepa de lo que le estás hablando. Pero si disfrutas con las películas de Robin Hood, Vikingos o El nombre de la Rosa, prueba Aquelarre que puede que lo disfrutes.
¿Cómo mantener el equilibrio entre fantasía e historicismo en Aquelarre?
Como ocurre en las películas de fantasía o el cine en general, suspensión de incredulidad. Si te estás divirtiendo remar a favor de obra.
Puede jugar en contra, porque se deben mantener unos mínimos para que no descabalgue la historia. Pero también puede jugar a favor, sobre una base real es más sencillo que los jugadores entren en la trama.
Muchas gracias por responder a estas humildes preguntas.
Nos vemos del otro lado.
¡Nos quedan muchos líos por delante!
PD: ¡Y un saludo a los chicos de Baiona!

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