Ayer he terminado de leer el Glorantha bestiary y me ha dado mucha pena. Ha sido un viaje fascinante de los que no quieres que se termine jamás. Es el primer bestiario que me leo de principio a fin. Son un tipo de publicaciones que suelo utilizar como manual de referencia a la hora de poblar de criaturas nuestras aventuras. Generalmente para la picadora de carne. Pero en cuanto pasas unas cuantas páginas del bestiario empiezas a ver que este libro es algo diferente. Comenzando por sus mapas de distribución de especies y terminando por el capítulo dedicado a la flora, una delicia para perderse y no encontrarse en toda una tarde, las páginas de este libro permean todo el sabor, el color y el tono de Glorantha. Tiene ese algo que convierte a este mundo en un lugar tan especial. La mitología no es el único factor diferencial de Glorantha, sus criaturas son una parte fundamental. Lo que en un primer momento me interesaba del bestiario eran los diferentes tipos de espíritus. Soy un fri...